Jaime de Aragón y Montpellier, nació
el 2 de febrero de 1208 en Montpellier (Sur de Francia) en la baronía
del mismo nombre, propiedad de su madre, Doña Maria de Montpellier
y Comnema. Hijo del rey D. Pedro II de Aragón, Conde de Barcelona,
siempre estuvo marcado por la situación familiar que vivían
sus padres, como la que vivió de la política de su país.
Fue el conquistador de tres reinos: Mallorca (1229), Valencia (1241) y
Murcia (1266).
del mismo nombre, propiedad de su madre, Doña Maria de Montpellier
y Comnema. Hijo del rey D. Pedro II de Aragón, Conde de Barcelona,
siempre estuvo marcado por la situación familiar que vivían
sus padres, como la que vivió de la política de su país.
Fue el conquistador de tres reinos: Mallorca (1229), Valencia (1241) y
Murcia (1266).
Si bien hay muchas leyendas alrededor de su persona,
contamos que su nacimiento fue todo un milagro y que siendo ya de muy
niño en 1213 se quedó huérfano de madre y luego de
padre, al ser derrotado éste en la Batalla de Muret (Sur de Francia)
el 13 de septiembre del mismo año, defendiendo a los cátaros
ante las tropas papales y asesinado por los templarios bajo las ordenes
de Simón de Montfort. Aunque siempre el matrimonio de Pedro y Maria
estuvo marcado por una grave crisis continua, Jaime guardó en su
memoria un grato recuerdo de ellos.
Anteriormente fue cerrado por Simón de Montfort
con sólo tres años de edad, en el castillo de Carcassone
(Sur de Francia) al ser utilizado por su padre como señal de paz
para que Montfort no invadiera sus territorios, a cambio de que el joven
infante recibiría de este caballero una educación y un matrimonio
pactado con Amicia de Montfort que nunca llegó a celebrarse. María
enfadadísima por la reacción de su marido al entregarle
a su hijo y heredero de la corona de esa manera, comenzó una gran
disputa que duró hasta la fecha de su muerte en Roma donde acudió
a visitar al Papa Inocencio III para que la ayudara a rescatar a su hijo
y para que paralizara el proceso de divorcio que Pedro II había
interpuesto en su contra. Una vez fallecidos sus padres, los reyes, Montfort
mantuvo en su castillo al joven rey como rehén. El Papa mandó
rescatar a Jaime y obligó al Conde de Montfort a liberarlo y entregarlo
a la nobleza catalana que lo reclamaban. Una vez reunidas las Cortes Catalanas
en Lérida, Jaime recibió muestras de fidelidad y los nobles,
gentilhombres y prelados, además de las ciudades catalanas y aragonesas
juraron delante de él lealtad y lo aceptaron como monarca. Por
entonces Jaime era un niño de corta edad, de tan solo cinco años.
contamos que su nacimiento fue todo un milagro y que siendo ya de muy
niño en 1213 se quedó huérfano de madre y luego de
padre, al ser derrotado éste en la Batalla de Muret (Sur de Francia)
el 13 de septiembre del mismo año, defendiendo a los cátaros
ante las tropas papales y asesinado por los templarios bajo las ordenes
de Simón de Montfort. Aunque siempre el matrimonio de Pedro y Maria
estuvo marcado por una grave crisis continua, Jaime guardó en su
memoria un grato recuerdo de ellos.
Anteriormente fue cerrado por Simón de Montfort
con sólo tres años de edad, en el castillo de Carcassone
(Sur de Francia) al ser utilizado por su padre como señal de paz
para que Montfort no invadiera sus territorios, a cambio de que el joven
infante recibiría de este caballero una educación y un matrimonio
pactado con Amicia de Montfort que nunca llegó a celebrarse. María
enfadadísima por la reacción de su marido al entregarle
a su hijo y heredero de la corona de esa manera, comenzó una gran
disputa que duró hasta la fecha de su muerte en Roma donde acudió
a visitar al Papa Inocencio III para que la ayudara a rescatar a su hijo
y para que paralizara el proceso de divorcio que Pedro II había
interpuesto en su contra. Una vez fallecidos sus padres, los reyes, Montfort
mantuvo en su castillo al joven rey como rehén. El Papa mandó
rescatar a Jaime y obligó al Conde de Montfort a liberarlo y entregarlo
a la nobleza catalana que lo reclamaban. Una vez reunidas las Cortes Catalanas
en Lérida, Jaime recibió muestras de fidelidad y los nobles,
gentilhombres y prelados, además de las ciudades catalanas y aragonesas
juraron delante de él lealtad y lo aceptaron como monarca. Por
entonces Jaime era un niño de corta edad, de tan solo cinco años.
la muerte de su padre y después de haber estado retenido en Carcassone,
en manos de Montfort, Jaime tenía muy claro que quería mantener
unos intereses con los pueblos de los Pirineos y aunque la política
exterior y las relaciones con ellos eran totalmente tensos, con el tiempo
impondría su valía ante los pueblos y los estamentos.
Cercanos a él tenia tíos y familiares
que intentaron dirigir la corona.
Siendo muy joven se casó con Leonor de Castilla
y de Plantagenet-Inglaterra, hija del rey Alfonso VIII. Este matrimonio
nunca le motivó, nunca estuvo dispuesto a seguir casado con ella
por mucho más tiempo. De ella tuvo a su primogénito, Alfonso.
En 1229 la repudiaría por lazos familiares y pidió al Papa
la desunión de dicho matrimonio, infeliz y de difícil convivencia.
Esto provocó inseguridades entre las relaciones entre Castilla
y Aragón en los años venideros.
Necesitado de salir de la Corte y aprovechando una cena
hacia octubre de 1228 en casa del mercader Pere Martell en Tarragona,
Jaime I decide conquistar la isla de Mallorca, entonces
en manos de los sarracenos. Era un proyecto muy complicado y costoso.
Era la primera vez que Aragón iba a conquistar una isla en el mediterráneo
que durante casi cinco siglos perteneció a los musulmanes. Al mes
siguiente, se convocaron las Cortes de Barcelona y donde el rey expondría
su proyecto de conquista. En ellas los aragoneses no quisieron participar,
incluso llegaron a decirse que lo encontraron absurdo, cuando Aragón
necesitaba de más ayuda económica y asistencial que para
ir a la conquista de una isla en pleno mediterráneo. A Jaime I
(según los cronistas) no le importó mucho la resistencia
aragonesa, y se concentró en la ayuda tanto bélico como
económico de los pueblos catalanes y del norte de la Marca Hispánica,
en la que era dueño de Montpellier. Su primo el Conde del
Rossellón aceptó acompañarlo y poner todo
tipo de recursos.
Los principales caballeros catalanes como los Montcada
y los arzobispos y obispos catalanes ayudaron también económicamente. Jaime I lo tomó como una cruzada más.
Poco tiempo antes de salir desde varios puertos de Tarragona
con rumbo a Mallorca, un grupo de aragoneses aceptaron la petición
del rey y éste prometió levantar de su cuenta una hueste
hacia ellos. Pero muy poco sabemos hoy en día de la participación
aragonesa sobre la isla de Mallorca, ya que en todos los escritos se halla
la participación catalana.
y de Plantagenet-Inglaterra, hija del rey Alfonso VIII. Este matrimonio
nunca le motivó, nunca estuvo dispuesto a seguir casado con ella
por mucho más tiempo. De ella tuvo a su primogénito, Alfonso.
En 1229 la repudiaría por lazos familiares y pidió al Papa
la desunión de dicho matrimonio, infeliz y de difícil convivencia.
Esto provocó inseguridades entre las relaciones entre Castilla
y Aragón en los años venideros.
Necesitado de salir de la Corte y aprovechando una cena
hacia octubre de 1228 en casa del mercader Pere Martell en Tarragona,
Jaime I decide conquistar la isla de Mallorca, entonces
en manos de los sarracenos. Era un proyecto muy complicado y costoso.
Era la primera vez que Aragón iba a conquistar una isla en el mediterráneo
que durante casi cinco siglos perteneció a los musulmanes. Al mes
siguiente, se convocaron las Cortes de Barcelona y donde el rey expondría
su proyecto de conquista. En ellas los aragoneses no quisieron participar,
incluso llegaron a decirse que lo encontraron absurdo, cuando Aragón
necesitaba de más ayuda económica y asistencial que para
ir a la conquista de una isla en pleno mediterráneo. A Jaime I
(según los cronistas) no le importó mucho la resistencia
aragonesa, y se concentró en la ayuda tanto bélico como
económico de los pueblos catalanes y del norte de la Marca Hispánica,
en la que era dueño de Montpellier. Su primo el Conde del
Rossellón aceptó acompañarlo y poner todo
tipo de recursos.
Los principales caballeros catalanes como los Montcada
y los arzobispos y obispos catalanes ayudaron también económicamente. Jaime I lo tomó como una cruzada más.
Poco tiempo antes de salir desde varios puertos de Tarragona
con rumbo a Mallorca, un grupo de aragoneses aceptaron la petición
del rey y éste prometió levantar de su cuenta una hueste
hacia ellos. Pero muy poco sabemos hoy en día de la participación
aragonesa sobre la isla de Mallorca, ya que en todos los escritos se halla
la participación catalana.
5 de septiembre de 1229 zarparon de varios puertos de
Tarragona, como Salou en dirección Mallorca. Resistieron batallas
y problemas meteorológicos hasta que el día 31 de
diciembre entró triunfalmente en la ciudad de Palma, donde
residían la mayor parte de la colonia musulmana. Abu Yahia,
el rey sarraceno de la isla, se rindió ante los catalanes a cambió
de 1.000 libras y después de que el monarca cristiano lo rebajara
de 2.000.
El
repartimiento de la isla entre los más destacables caballeros y
la iglesia hizo que se creara una carta de Franquezas o de Poblamiento,
escrito en marzo de 1230.
Tardaron dos años en acabar con la colonia musulmana.
Los primeros colonos venidos a Mallorca provenían principalmente
del norte de Cataluña, zona actual de Andorra, Sur de Francia y
muy pocos venidos de Aragón.
Poco tiempo después llegaría la Conquista
de Valencia. Antes se casaría con Jolanta d’Arpád-Hungria
y Courtenay, hija de Andrés II de Hungría en 1235
después de un divorcio difícil. La nueva reina era una joven
de gran belleza, muy inteligente y muy dotada para las artes; interesada
en la política, en las costumbres y en la vida de la corte, se
hacia siempre acompañar por las grandes mentes.
En marzo de 1237 el rey ocupó y fortificó
el Monte de Santa Maria (a unos 15 kms de la ciudad de Valencia) después
que los sarracenos lo abandonaran. El rey Zayyan de Valencia, intentó
recuperar en agosto del mismo año tal monte. En poco tiempo después
de la resistencia por ambas partes, llegó las primeras batallas.
A mediados de 1238 el rey musulmán, Zayyan propone
un pacto de capitulación por la ciudad de Valencia, aceptándolo
Jaime I en contra de los grandes disgustos de los caballeros y gentilhombres
de su corona.
En 1240 Jaime I concede a la ciudad de Valencia un fuero inspirado en
el derecho romano, dándole independencia ante los otros territorios
de la Corona. Igual como ocurrió en Mallorca, creó una corona
y se tituló rey de Valencia. En 1256 finalizaría la sublevación
musulmana de Alazrac comenzada en 1254. Antes de la muerte del monarca
aragonés, se volverían a sublevar en 1271 pero con el apoyo
de Castilla, enemiga de Aragón.
En 1261 Jaime I convocó las
cortes en la ciudad de Valencia, en la que se declara totalmente
independiente el territorio valenciano, con titulo de reino.
En contra de lo que sucedió en la conquista de Mallorca o Ibiza
por parte de Jaime I, la nobleza aragonesa fue principalmente la que ayudó
a su conquista. Éstos decidieron que esta conquista era una iniciativa
militar como respuesta a sus problemas económicos que arrastraban
desde hacía mucho tiempo.
Los catalanes principalmente se dedicaron a combatir
en la costa levantina. Al acabar las guerras y batallas, ambos, catalanes
y aragoneses querían imponer sus fueros, usos y costumbres. Para
acabar con esta polémica, Jaime I convocó las cortes y se
decidió interponer los deseos de Cataluña ante los de Aragón,
incluyendo la cultura.
Los aragoneses no contentos con ello interpelaron al
rey e impusieron la necesidad de introducir Valencia dentro de Aragón
y no dejarla independiente como era el deseo del monarca. Con todo ello
se conquistó Murcia.
En 1266 Jaime I cedería Murcia
a Alfonso X de Castilla mediante una entrevista en Alcaraz, quedando bajo
el poder del monarca castellano.
de Valencia. Antes se casaría con Jolanta d’Arpád-Hungria
y Courtenay, hija de Andrés II de Hungría en 1235
después de un divorcio difícil. La nueva reina era una joven
de gran belleza, muy inteligente y muy dotada para las artes; interesada
en la política, en las costumbres y en la vida de la corte, se
hacia siempre acompañar por las grandes mentes.
En marzo de 1237 el rey ocupó y fortificó
el Monte de Santa Maria (a unos 15 kms de la ciudad de Valencia) después
que los sarracenos lo abandonaran. El rey Zayyan de Valencia, intentó
recuperar en agosto del mismo año tal monte. En poco tiempo después
de la resistencia por ambas partes, llegó las primeras batallas.
A mediados de 1238 el rey musulmán, Zayyan propone
un pacto de capitulación por la ciudad de Valencia, aceptándolo
Jaime I en contra de los grandes disgustos de los caballeros y gentilhombres
de su corona.
En 1240 Jaime I concede a la ciudad de Valencia un fuero inspirado en
el derecho romano, dándole independencia ante los otros territorios
de la Corona. Igual como ocurrió en Mallorca, creó una corona
y se tituló rey de Valencia. En 1256 finalizaría la sublevación
musulmana de Alazrac comenzada en 1254. Antes de la muerte del monarca
aragonés, se volverían a sublevar en 1271 pero con el apoyo
de Castilla, enemiga de Aragón.
En 1261 Jaime I convocó las
cortes en la ciudad de Valencia, en la que se declara totalmente
independiente el territorio valenciano, con titulo de reino.
En contra de lo que sucedió en la conquista de Mallorca o Ibiza
por parte de Jaime I, la nobleza aragonesa fue principalmente la que ayudó
a su conquista. Éstos decidieron que esta conquista era una iniciativa
militar como respuesta a sus problemas económicos que arrastraban
desde hacía mucho tiempo.
Los catalanes principalmente se dedicaron a combatir
en la costa levantina. Al acabar las guerras y batallas, ambos, catalanes
y aragoneses querían imponer sus fueros, usos y costumbres. Para
acabar con esta polémica, Jaime I convocó las cortes y se
decidió interponer los deseos de Cataluña ante los de Aragón,
incluyendo la cultura.
Los aragoneses no contentos con ello interpelaron al
rey e impusieron la necesidad de introducir Valencia dentro de Aragón
y no dejarla independiente como era el deseo del monarca. Con todo ello
se conquistó Murcia.
En 1266 Jaime I cedería Murcia
a Alfonso X de Castilla mediante una entrevista en Alcaraz, quedando bajo
el poder del monarca castellano.
Tuvo
muchos hijos y dejó dos reyes en la familia, Pedro (III) Rey de Argón, Cataluña y Valencia y a Jaime (II) Rey de Mallorca, Señor-Barón de Montpellier, Conde del Rossellón,
de la Cerdaña, de Conflent, y muchos otros señoríos
que se le concedieron al morir su padre en su testamento. Estuvo casado
tres veces y tuvo más unas seis amantes.
En 1276, el 27 de julio algo enfermizo,
Jaime I fallece en Valencia cuando iba a partir hacia
Tarragona, donde proseguiría para descansar en el Monasterio de
Poblet. Su cuerpo descansa en dicho monasterio catalán como otros
reyes e Infantes de la Casa de Aragón.
muchos hijos y dejó dos reyes en la familia, Pedro (III) Rey de Argón, Cataluña y Valencia y a Jaime (II) Rey de Mallorca, Señor-Barón de Montpellier, Conde del Rossellón,
de la Cerdaña, de Conflent, y muchos otros señoríos
que se le concedieron al morir su padre en su testamento. Estuvo casado
tres veces y tuvo más unas seis amantes.
En 1276, el 27 de julio algo enfermizo,
Jaime I fallece en Valencia cuando iba a partir hacia
Tarragona, donde proseguiría para descansar en el Monasterio de
Poblet. Su cuerpo descansa en dicho monasterio catalán como otros
reyes e Infantes de la Casa de Aragón.
BIOGRAFIA
El regnat de Jaume I
abasta un llarg període del segle XIII, moment en què Catalunya va
consolidar-se com a estat-nació, es varen configurar les Corts catalanes
i el Consell de Cent, i el país, amb laincorporació de València i de
Mallorca, va posar les bases de la formació dels Països Catalans i va
donar un impuls definitiu a l’expansió econòmica per la Mediterrània.
Jaume I va estendre la catalanitat a aquest nous àmbits i va donar forma
definitiva a la Corona d’Aragó, un estat confederal i plurinacional que
va sobreviure fins a la desfeta del 1714.
ORÍGENS
Jaume I (Montpeller, 1208 – València, 1276/1213-1276). Dit el Conqueridor.
Rei d’Aragó, de Mallorca i de València, comte de Barcelona i d’Urgell, i
senyor de Montpeller. Fill de Pere II d’Aragó i de Maria de Montpeller,
va ser engendrat de manera casual, segons la llegenda, a causa de les
dolentes relacions dels seus progenitors. Com el rei Pere no volia veure
la reina, un cavaller, amb enganys, fent-li creure que en el jaç hi
havia una altra dama a la qual cortejava el monarca, va aconseguir
dur-lo al palau de Mirabais, introduir-lo en el llit i aconseguir que la
reina quedara encinta. En aquest palau de Montpeller va nàixer el 2 de
febrer de 1208 el primogènit. La reina va ordenar encendre dotze ciris
amb els noms dels apòstols, manifestant que el ciri que més temps durara
encès donaria el nom del seu fill, cosa que va succeir amb Santiago
Apòstol, sant Jaume.
MATRIMONIS
Elionor de Castella
Jaume I es va casar el 6
de gener de 1221 a Ágreda amb Elionor, filla d’Alfons
VIII de Castella i d’Elionor d’Anglaterra als catorze
anys. El matrimoni va ser anul·lat, a petició del rei,
per l’Església per raons de parentiu quan el aquest va
complir 22 anys i ja tenia un fill (Alfons, mort l’any 1260).
Violant d’Hongria
El segon matrimoni de Jaume I va tenir lloc a Barcelona el 8 de setembre de 1235, quan tenia vint-i-sis anys, i l’elegida va ser Violant, filla d’Andreu II d’Hongria, i dona de caràcter fort, amb l’objectiu de fer reis els seus fills Pere i Jaume, mitjançant la persecució a Alfons i la intervenció en la política reial. Tots dos van tenir quatre fills i cinc filles: Pere III, el successor al tron; Jaume, que regnaria a Mallorca; Ferran, que va morir en vida del pare; i Sanç, arxidiaca de Belchite, abat de Valladolid i arquebisbe de Toledo, que va morir l’any 1275 presoner dels musulmans granadins. Les filles van ser: Violant, que es va casar amb Alfons X de Castella; Constança, casada amb Manuel, infant castellà fill de Ferran III; Maria, que va ser religiosa; Sança, que va morir com a pelegrina a Terra Santa; i Isabel, casada l’any 1262 amb Felip III de França. La reina Violant d’Hongria va morir a Osca, el 12 d’octubre de 1251.
Tradicionalment hom ha
considerat que va ser el desig de Violant d’aconseguir
bones herències per als seus fills el motiu que va dur a
convèncer a Jaume I de la partició dels seus regnes,
però a aquesta explicació simplista cal afegir també
una concepció patrimonial, que va convertir la Corona
d’Aragó en una sèrie de peces en les quals va fer la
seua, i així, va tenir lloc un primer repartiment
(1241), segons el qual el primogènit Alfons heretaria
Aragó i Catalunya, l’herència peninsular del seu pare, i
Pere, fill de Violant, heretaria València, les illes
Balears, el Rosselló i la Cerdanya. No obstant això,
l’any 1243 un nou testament va llegar Aragó a Alfons;
Catalunya i València a Pere; i les Balears, a Jaume. De
nou va testar l’any 1248, incloent-hi en el repartiment
el nou fill, Ferran. Mort Alfons (1260), va atorgar nou testament
i va llegar (1262) Aragó, Catalunya i València a
Pere; i les Balears, el Rosselló, la Cerdanya i Conflent
a Jaume.
AMANTS
Després de la mort de
Violant el rei es va llançar a una carrera
d’enamoraments, ja que, com van anotar els seus
cronistes, era “hom de fembres” , podem
esmentar Aurembiaix d’Urgell; o Teresa Gil de Vidaure, a la qual
es va prometre en matrimoni, però el rei la va abandonar
quan aquesta va emmalaltir de lepra, amb la intenció de
casar-se de nou. Na Teresa va recórrer a Roma i el papa
no va anul·lar aquest matrimoni, cosa que va moure la ira
de Jaume I contra el seu confessor: el bisbe de Girona,
acusant-lo de revelar el secret de confessió del seu
matrimoni, i va manar tallar-li la llengua, segons els
cronistes. D’aquest matrimoni va nàixer Jaume, senyor
de Xèrica, i Pere, senyor d’Ayerbe. De les relacions
amoroses amb Guillema de Cabrera va nàixer Ferran
Sanxis, al qual va lliurar la baronia de Castre. Amb Berenguera
Ferrandis va tenir Pere Ferrandis, senyor de la baronia
d’Híxar, mentre que amb Berenguera Alfonso, filla de
l’infant Alfonso de Molina, no va tenir descendència.
Aquests bastards reals van ser, per tant, l’origen
d’algunes de les més importants cases nobiliàries
d’Aragó i València.
PERSONA I PERSONALITAT
Jaume I va ser un rei de gran caràcter i d’una forta personalitat, com podem veure en la Crònica
i en les descripcions que ens han deixat altres
autors, en particular Desclot. El rei apareix com un
personatge de considerable alçària, de cabell ros i,
com narra Desclot, de presència cavalleresca, blanc de
cutis i de pèl ros, belles dents i fines i llargues
mans. Entre les seues qualitats morals sobresurten dos: la generositat
i la fidelitat a la paraula donada. Religiositat i
bel·licositat s’entremesclen en la seua personalitat,
fruit de la seua criança i educació entre els templers,
de manera que considera el seu esperit cristià al
servei armat de la cristiandat, plasmat en la lluita
contra l’Islam. En la seua vida i les seues empreses
veiem també la fe, el providencialisme i la devoció
mariana, com testimonien les nombroses mesquites transformades
en temples cristians i consagrades a Maria. La valentia i
l’orgull també formen part de la seua personalitat,
visible en l’episodi de treure’s ell personalment la
fletxa que va travessar-li l’os del crani; orgull de la
seua família, conservat fins la seua vellesa; la
sensibilitat, visible en l’episodi de l’oreneta que va
niar en la seua tenda, les llàgrimes vessades en
conquerir València i tants episodis, que no són
incompatibles amb la crueltat, com ara tallar-li la llengua al
bisbe de Girona. Va ser un gran creient i un gran pecador, a més
de femeller, ja que els últims amors corresponen a les
vespres de la seua mort. Va ser un monarca amb molta
longevitat, va morir als 71 anys, després de
seixanta-tres de regnat, que coincideix amb l’època de
l’apogeu medieval.
INFÀNCIA
La infància de Jaume I
va ser molt difícil perquè el pare va abandonar la
reina Maria i també al mateix Jaume, embolicat com
estava en el remolí de les guerres al Migdia francès,
on Pere II (Pere I el Catòlic) va trobar la
mort en la batalla de Muret (1213), amb l’infant
lliurat a l’enemic Simó de Montfort, com a promès d’una
filla seua. Aquest any va morir la reina Maria a Roma. Van
ser anys difícils, fins i tot Jaume va patir un atemptat
en el bressol. El seu regnat es va iniciar amb una minoria sota
la protecció especial del papa Inocenci III, que va fer
que l’any 1214 Simó de Montfort retornara al rei–infant
i la permanència des de 1215 a Montsó, confiat a
l’orde del Temple, segons les disposicions de la reina
Maria: un consell de regència integrat per aragonesos i
catalans, presidit pel comte Sanç, fill de Ramon
Berenguer IV i besoncle de Jaume, gestionava els
assumptes públics en aquests primers anys.
PRIMERS OBSTACLES EN EL CAMÍ
Una de les primeres
dificultats que va haver d’afrontar el rei-infant, va
ser l’amenaça del nou papa Honori III, successor
d’Inocenci, defensor de Simó de Montfort, de replicar
els intents dels aragonesos de venjar la mort del rei
Pere; situació aprofitada per l’abat de Montearagón
Ferran, oncle del rei, per a oposar-se al regent Sanç i
obligar a la reunió de la cúria real a Montsó l’any
1218, concloent la regència del comte per la pressió
del ban contrari en el qual hi havia els nobles aragonesos Eiximen
Cornell, Pero Ahonés i Balasc de Maça, que després
van participar activament en els enfrontaments de la noblesa i
la monarquia. L’any 1219 va començar un nou consell
encapçalat per l’arquebisbe de Tarragona, període que
es pot considerar finalitzat amb les noces de Jaume amb
Elionor de Castella, filla d’Alfons VIII, quan tot
just tenia 13 anys, l’any 1221. Aquest any es van
celebrar corts a Daroca, a les quals van assistir per a
prestar homenatge al rei el comte d’Urgell i el vescomte de
Cabrera. La pugna entre la noblesa i la monarquia va ser més
cruenta encara durant els primers anys del monarca,
alternant les estèrils lluites nobiliàries, la fallida
financera heretada del seu pare, els problemes derivats
de la successió en el comtat d’Urgell i l’enfrontament
amb els Montcada i els Cabrera, la rebel·lió dels
homes rics aragonesos després de la mort de Pero Ahonés
l’any 1226 .
VALÈNCIA, PREPARANT EL CAMÍ
L’habilitat de Jaume I
va permetre crear marges d’actuació relativament
folgats, utilitzant per a això l’empresa
reconquistadora contra l’Islam. Es tractava d’un procés
molt més ampli, inscrit en el marc global de la política
dels regnes cristians peninsulars. En efecte, a partir de 1212
i amb motiu de la batalla de Las Navas de Tolosa es va
produir l’enfonsament i la fragmentació del poder
almohade a Al-Andalus, cosa que va propiciar en les
dècades següents l’avanç de les fronteres dels regnes
cristians cap al sud, i així, mentre Portugal arribava a
l’Algarve l’any 1249, Ferran III de Castella conqueria
Sevilla (1248) i Jaume I el castell i la vila de Biar
(1245), donant per finalitzada la conquesta de les terres
valencianes. El motiu d’aquestes campanyes ha rebut diverses
explicacions per part dels historiador, ja que s’han
vist com el resultat de la superioritat militar dels
cristians en el marc del xoc entre una societat cristiana feudalitzada
i una societat islàmica tributària incapaç
de generar un poder polític i militar fort i de resistir una
ofensiva exterior. Val a dir també, que la conquesta de noves
terres té per a la classe feudal dominant, els nobles, un mitjà
d’incrementar-ne patrimoni i les rendes, cosa que en
aquest cas es faria a costa dels andalusins, fragmentats
políticament i febles militarment. Per tant, la conquesta estaria a
mig camí d’una croada i d’un enriquiment de la noblesa, així com també
d’un enfortiment de la figura del monarca. No hem d’oblidar que
des de 1228 el rei propiciava un programa per a reafirmar el
seu poder, per a recuperar el prestigi i l’autoritat de
la Corona, que el pare havia arruïnat, i per a això va
proposar una empresa militar col·lectiva que
beneficiara a tots, amb ell com a motor i com a cap
suprem d’aquest projecte.
En les Corts de Tortosa
de 1225 es va proclamar la necessitat d’emprendre la
reconquesta contra l’Islam, que es va iniciar amb el
fracàs del setge sobre Peníscola, en no comptar amb la
col·laboració dels cavallers aragonesos. Però no per
això va desistir en la seua obstinació d’anar contra
València i l’any 1226 va planejar una nova expedició,
partint de Terol, que no va arribar a fer-se pel fracàs
de la convocatòria, encara que el rei d’Aragó va
obtenir d’Abu Zayd el pagament d’un cinquè de les seues
rendes de València i Múrcia a canvi de la pau. El vell
sistema de les pàries continuava en plena vigència. La
violació de la pau pel vassall Pero Ahonés es va
saldar amb la mort d’aquest i una guerra civil a Aragó.
La fidelitat i ajuda del noble Balasc d’Alagó va ser
compensada per Jaume I l’any 1226 amb la concessió de
tots els llocs i castells que poguera conquerir en territori
musulmà valencià, fet que anys després tindria
importants conseqüències. L’any 1227, la intervenció
papal a través de l’arquebisbe de Tortosa va permetre signar
la concòrdia d’Alcalá, que procurava una pau entre
el rei i els seus aliats, d’una banda, i les faccions dels barons
d’una altra, cosa que va deixar la porta oberta a les grans
empreses conquistadores de Jaume I. En el comtat
d’Urgell el rei d’Aragó va restablir-ne el comtat a
Aurembiaix d’Urgell, i amb una campanya només va
haver-hi suficient per a apoderar-se dels seus
territoris, que ella va traspassar a Jaume I. Aquest, al seu torn,
els hi va retornar en feu.
En aquells dies es va
produir la descomposició política del Xarq al-Andalus i
l’any 1228 Ibn Hud es va proclamar emir dels musulmans
a Múrcia, sent reconegut pels sarraïns d’Alzira,
Xàtiva i Dénia, territoris que va perdre Zayd Abu Zayd,
el domini dels quals arribava fins al Xúquer. La
revolta de Zayyan d’Onda va dur a la guerra civil entre
tots dos. Zayyan va ocupar València mentre que Zayd es
va refugiar a Sogorb i va demanar l’ajuda de Pedro
Fernández de Azagra, a canvi de la qual va lliurar Begís
(1229) i potser també la conca de l’alt Túria. Zayd
busca l’ajuda de Jaume I i el 20 d’abril de 1229 va signar a Calataiud
un acord pel qual es va declarar vassall del rei
d’Aragó, li va oferir la quarta part de les rendes del
territori perdut i la donació de Peníscola, Morella,
Alpont, Culla i Sogorb, a canvi d’ajuda militar i el
lliurament dels castells d’Ademús i Castellfabib.
MALLORCA, UNA ALTRA FITA
Jaume I va ser el
primer gran protagonista de l’expansió mediterrània de
la Corona d’Aragó, començant per la conquesta de
Mallorca, que Jaume va promoure com una obra
col·lectiva, que a va beneficiar a tots. Davant les
agressions dels pirates mallorquins musulmans als mercaders de
Barcelona, Tarragona i Tortosa, aquests van demanar ajuda al
monarca, i en la reunió de Barcelona (desembre de 1228)
van oferir-li les naus, mentre que els barons catalans
van acordar participar en l’empresa a canvi del botí i
de terres. En una altra reunió a Lleida els barons
aragonesos van acceptar les mateixes condicions, però
van suggerir al rei que l’empresa es dirigira contra
els musulmans de València. La conquesta de Mallorca,
encara que va participar un grup de cavallers aragonesos,
en virtut de les seues obligacions amb el sobirà, va ser
una empresa catalana, i catalans van ser-ne la majoria dels
repobladors.
Les Corts catalanes de
1228 reunides a Barcelona van concedir al rei el
subsidi corresponent a la recaptació de l’impost del
bovatge. L’expedició estava integrada per 150 naus i va
eixir des de Salou, Cambrils i Tarragona el 5 de
setembre de 1229. Després d’un llarg setge de tres mesos,
la ciutat de Palma es va rendir l’últim dia de l’any, i
amb aquesta la resta de l’illa, que tot just va oferir resistència.
El rei va tornar l’any 1231 a l’illa, quan musulmans no
sotmesos es van oferir al rei, sotmetent Menorca a la
condició de tributària. L’illa d’Eivissa va ser
conquerida l’any 1235 per l’arquebisbe de Tarragona,
Guillem de Montgrí, i el germà Bernat de Santaeugènia.
Mallorca es va constituir com un territori més de la Corona sota el nom de “regnum Maioricarum et insulae adiacentes“,
va obtenir una carta de franquícia l’any 1230 i la
institució del municipi de Mallorca l’any 1249 va
contribuir a la institucionalització del regne. La conquesta
va representar la fi de la pirateria islàmica a les Balears,
que, d’aquesta manera, es constituïen en pont per al comerç
entre Catalunya i el nord d’Àfrica. Els participants
van rebre donacions en l’illa, en particular la
noblesa, cosa que va enfortir el seu poder polític i
social.
VALÈNCIA, FINALMENT
La conquesta de
València, autèntica obsessió per a Jaume I, les
energies de la qual va absorbir durant quinze anys, es
va preparar minuciosament atesa la transcendència
d’aquesta, una vegada ocupada Mallorca i allunyat el perill musulmà
del Mediterrani. Malgrat els inicials fracassos i l’interès
dels cavallers de frontera per beneficiar-se’n
d’aquestes conquestes, Jaume I no es va inhibir de
l’empresa quan Balasc d’Alagó es va apoderar de Morella
l’any 1232 i va ser un perill per a l’enfortiment de
la noblesa. L’any 1233 a Alcanyís es va planificar la
campanya, desenvolupada en tres etapes: la primera
dirigida a les terres de Castelló, amb la presa de Borriana
l’any 1233 i altres enclavaments, com ara Peníscola; la
segona abasta la zona central amb la conquesta de València
(1238) i les terres planes fins al Xúquer, per a fer-ho
les corts generals de Montsó de 1236 van concedir l’ajuda
necessària i el papa Gregori IX va donar a l’empresa el
caràcter de croada. El Puig es va prendre a l’agost de
1237, amb el fracàs d’una esquadra enviada pel rei de
Tunis en auxili de València. Les capitulacions es van
signar el 28 de setembre i el rei va entrar en la
ciutat el 9 d’octubre; la tercera fase abasta des de
1243 fins a 1245 i arriba fins als límits estipulats
per a la conquesta entre Aragó i Castella en el Tractat
d’Almirra l’any 1244, signat entre Jaume I i l’infant
Alfonso per a delimitar les àrees de reconquesta de les
Corones de Castella I Aragó. Les terres al sud de la
línia Biar–la Vila Joiosa van quedar reservades per a
Castella, i incorporades al regne de València per Jaume
II després de la sentència arbitral de Torrellas
(1304) i Elx (1305).
Jaume I va obtenir un
gran triomf sobre la noblesa, que considerava les
terres conquerides a València com una prolongació dels
seus senyorius, en convertir-lo en un regne propi
(1239), formant una entitat política i jurídica pròpia
unida dinàsticament a la Corona d’Aragó, fet que va
provocar l’airada reacció de la noblesa aragonesa, que
veia tallades les seues possibilitats de fer de les terres
valencianes una prolongació dels senyorius aragonesos.
El regne va ser repoblat per catalans i aragonesos, encara que
durant molt de temps la població musulmana va continuar
sent majoritària. La falta de respecte envers els pactes
per part dels cristians i les capitulacions signades amb
els mudèjars van dur a la revolta d’al-Azraq l’any
1247.
En la pugna amb la
noblesa Jaume I va trobar el suport de la doctrina
jurídica romana revitalitzada per l’escola de Bolonya,
que afirmava la supremacia del príncep, i per tal de
contrarestar la noblesa insubordinada, el rei va
afavorir decididament els municipis i la burgesia. La renúncia
a la política tradicional sobre el Migdia va fer que l’atenció
es desviara cap al Mediterrani. I també es van modificar
les relacions amb els regnes hispànics.
GAIREBÉ NAVARRA
MÚRCIA, EL REGAL
Amb el regne de
Castella, a més del tractat d’Almirra (1244) que va
delimitar les zones d’expansió cap al sud de les dues
corones, Jaume va ajudar el seu gendre Alfons X a
pacificar la rebel·lió dels mudèjars murcians. Però
l’interès de Jaume I per ajudar-li va tenir l’oposició
de la noblesa aragonesa a les corts de Saragossa
(1264), que es va negar a cooperar, al·legant que no
obtenia beneficis en aquesta empresa. Malgrat aquestes reticències,
Jaume I va acudir en ajuda del rei de Castella, va sotmetre
Múrcia l’any 1266 i va iniciar un procés de repoblació
amb catalans i aragonesos, retornant després Múrcia
a Alfons el Savi. També el Conqueridor va
autoritzar els seus súbdits a lluitar amb el rei de
Castella davant l’ofensiva del Marroc i Granada.
CORBEIL, EL TRACTAT DE LA RENÚNCIA
Per a resoldre les
diferències amb França, l’11 de maig de 1258 Jaume I va
signar amb Lluís IX (Sant Lluís), el tractat de
Corbeil, en virtut del qual Lluís IX va renunciar als
drets “teòrics”, que des de temps de Carlemany pretenia
tenir sobre el Rosselló, Conflent i la Cerdanya, i als
comtats catalans (Barcelona, Urgell, Besalú, Empúries,
Girona i Vic), i Jaume I als drets -més evidents- que
li assistien sobre diversos llocs del Migdia francès.
Garantia de la nova amistat seria la infanta Isabel, filla menor
de Jaume I, que es va casar amb Felip, fill i hereu de Sant
Lluís. Jaume I va cedir també a la reina de França,
Margarida, els drets als comtats de Provença i
Folcalquier, el que tenia al marquesat de Provença i el
senyoriu de les ciutats d’Arles, Marsella i Avinyó,
que van ser del comte Ramon Berenguer. El tractat ha
estat jutjat amb duresa pels historiadors, en
particular els catalans, ja que posava fi a l’expansió i
política ultrapirinenca de la Corona d’Aragó.
I ÀFRICA…
Pel que fa a la
política nord-africana de Jaume I el monarca es va
aprofitar de l’interès comercial que des del segle XII
havien demostrat els catalans. La política reial es va
aprofitar de la seua presència en els regnes o
sultanats del Marroc, Tilimsen i Tunis, dedicant els seus esforços
a sotmetre’ls per diversos mitjans, utilitzant el
procediment d’unir el comerç català al pagament d’un
tribut pel sultà. Es van establir alfòndecs a Tunis i
Bugia, mentre que les milícies cristianes actuaven al
servei dels hàfsides.
VELLESA, TOT I RES
Pot dir-se que comença ara, en els últims anys de la vida del Conqueridor,
una etapa de fracassos, de decadència: Corbeil, Terra
Santa, els repartiments dels seus regnes i les lluites
internes. L’any 1260 va morir l’infant Alfons i l’any
1262 el rei es va veure obligat a fer un nou repartiment, Aragó,
Catalunya i València per a Pere, i les Balears a Jaume.
L’esperit de croada de
Jaume I va dur-lo a emprendre una expedició a Terra
Santa, com a resultat de l’ambaixada tàrtara que va
rebre mentre era a Toledo durant el Nadal de 1268 per a
assistir a la primera missa de Sanç, fill seu i
arquebisbe de la ciutat. Els tàrtars, enemics dels
turcs, oferien unir la seua ajuda a la de l’emperador bizantí
Miquel Paleòleg en l’expedició a Terra Santa que
des de feia temps projectava Jaume I. El 4 de setembre de 1269
va eixir de Barcelona una flota de 30 naus grosses i algunes
galeres amb vuit-cents homes escollits, almogàvers, els
mestres del Temple i de l’Hospital i els infants
Ferran Sanxis i Pere Hernandis. L’empresa, que
Soldevila suggereix que podria anar dirigida contra
l’illa de Sicília, va ser un fracàs total ja que una
tempesta va obligar la flota a refugiar-se a Aigües
Mortes, prop de Montpeller, on el rei va desembarcar i
va tornar per terra a Catalunya, oblidant-se de l’empresa, cosa
que va fer de manera definitiva durant el concili de Lyon de
1274. Les raons de l’abandonament mai van ser clares i
la majoria dels historiadors apel·len a l’edat del
monarca, amb seixanta anys i, sobretot, al desig
d’estar amb Berenguera Alfonso, amb qui mantenia amors.
L’any 1274 va assistir
al concili de Lyon reunit per Gregori X amb el desig de
ser coronat pel papa, però aquest va exigir-li a canvi
la ratificació del feu i el tribut que Pere II havia
oferit donar a l’església i, per tant, no hi va haver
acord.
Els últims anys del
regnat van incrementar els conflictes polítics i
socials, amb la revolta de la noblesa catalana l’any
1259, encapçalada pel vescomte Ramon de Cardona i
Ferran Sanxis de Castre (bastard de Jaume I), motivada
per les diferències amb el comte d’Urgell. En els anys
setanta es produeix una guerra civil quan el rei es veu pressionat
pels partidaris del primogènit, l’infant Pere, i pels rebels
encapçalats pel bastard Ferrandis de Castre,
aglutinant del front nobiliari que podem qualificar de
nacionalista, i que pretenien imposar l’autoritat a la
Corona i alterar l’autoritarisme reial a favor seu.
Aquest fet també era causa de la gelosia d’aquest grup
envers l’ascens dels grups urbans i el seu suport a la
monarquia. La lluita es va resoldre amb la mort del germanastre
Ferrandis de Castre per part de l’infant Pere (1275) mentre que
els partidaris d’aquell esperarien l’hora de la
venjança.
L’any 1275 es van
revoltar els mudèjars valencians i Jaume I va anar
personalment a sufocar la revolta. El Conqueridor
va ser derrotat pels musulmans a Llutxent (juny de
1276) i va morir el mes de juliol. La seua herència va
ser repartida entre Pere III d’Aragó, València i comte
de Barcelona i Jaume que va rebre Mallorca i els comtats
del Rosselló, la Cerdanya i el senyoriu de Montpeller.
JUDICI A LA FIGURA HISTÒRICA
Va ser durant el regnat
de Jaume I quan es va produir el naixement de la
consciència territorial en la Corona d’Aragó, sobretot
en els estats fundadors d’Aragó i el principat de
Catalunya, amb l’actuació de dues forces: la
normalització del dret, que crearà una consciència
territorial i la conversió de les Corts, reflex d’una realitat
dividida en estaments, en una institució reivindicativa
i cohesionadora de la consciència de la comunitat. En l’àmbit
jurídic, els furs d’Aragó superaven el dret
consuetudinari per un marc més ampli i amb
reminiscències romanistes. Jaume I va encarregar
aquesta obra al bisbe d’Osca, el jurista Vidal de
Canyelles i va ser promulgada en les Corts d’Osca de
1247 substituint tradicions jurídiques locals com ara el
fur de Jaca. A Catalunya, la protecció de la monarquia
va permetre el triomf dels usatges de Barcelona i la seua difusió
territorial per Catalunya a mitjans del segle xiii. També
Jaume I va atorgar a València una ordenació política
i administrativa: el costum, de caràcter municipal, que
va ser revisada l’any 1251. Els Foris et consuetudines Valentiae
van ser confirmats pel rei l’any 1271 i es van
estendre per tot el regne malgrat l’oposició de la
noblesa aragonesa, desitjosa de mantenir la seua
legislació, cosa que va generar una pugna foral no
resolta fins al 1329 amb el triomf dels furs valencians.
Va ser durant el regnat
quan va tenir lloc la consolidació de les corts
privatives de cada regne, que van actuar com element
essencial en la creació d’una consciència
diferenciadora de cada territori. Des que l’any 1244 es va decidir
que el Cinca fóra el límit entre Aragó i
Catalunya, les Corts es van reunir per separat, i a València
la incipient institució començava a funcionar a
partir de l’any 1261, encara que la seua consolidació no
va tenir lloc fins al segle xiv. Durant el regnat de Jaume I les
ciutats interiors de la Corona van perdre impuls en favor de
les costaneres. La Cort i la Cancelleria, base de
l’actual Arxiu de la Corona d’Aragó, es van establir a
Barcelona.
Encara que el seu
regnat va estar ple de conflictes, no hem d’oblidar la
part positiva de la seua obra, com assenyala Ferran
Soldevila: les conquistes de Mallorca i València, el
matrimoni del fill Pere amb Constança de Sicília, amb
l’impuls que va representar per a l’expansió mediterrània,
l’impuls del comerç i la política africana, la protecció
als jueus, la redacció del Llibre del Consolat de mar
-primer codi de costums marítimes-, les reformes
monetàries -amb la introducció del gros de Montpeller- i
la creació de monedes pròpies a València i Mallorca,
la intervenció en el moviment jurídic d’una manera molt
intensa amb figures com Ramon de Penyafort o Vidal de
Canyelles, amb l’impuls al dret romà, l’impuls a les
institucions generals com les corts, i a les
municipals; el progrés de les lletres catalanes, amb el
rei com a protagonista de la gran obra que representa el
Llibre dels feits, primera gran crònica catalana medieval escrita o dictada pel rei en estil autobiogràfic.
Per als historiadors
aragonesos el judici històric sobre Jaume I acostuma a
ser negatiu, i l’acusen de tenir una concepció mesquina
de la monarquia ja que sense pensar en la unitat de la
Corona, ja cimentada, va separar Aragó i Catalunya amb
el lliurament de la primera a Alfons i la segona a
Pere, amb València per al tercer fill: Jaume. Va complicar
el problema amb el traçat de la frontera entre Aragó
i Catalunya després de l’adjudicació final de Lleida a
Catalunya i va marcar la frontera en el llit del Cinca i el
resultat va ser l’enfrontament entre els dos països que duien
cent anys units. La mateixa opinió tenen de les accions
de conquesta i la creació dels regnes de València
i de Mallorca que no corresponien a les necessitats del moment ni a l’esperit
i que van fragmentar la unitat de la Corona que va
passar de ser un espai unificat a ser-ne quatre sota la
soberania d’un mateix rei i sense cap ideal comú. J. A.
Sesma no dubta a qualificar-lo com el rei més antiaragonès de la història.
Òbviament per a mallorquins i valencians la visió del
monarca és radicalment oposada i és el gran rei, el
tòtem històric, el mite, el punt de partida dels futurs
regnes de Mallorca i de València, el creador de les
seues senyes d’identitat fins als nostres dies:
territori, furs, moneda, institucions, etc.


